Hace no más de 6 años estaba muy lejos de encontrarme donde estoy hoy en la vida, y por segunda vez desde que ejerzo el Life Coaching conté públicamente cómo viví la mayor transformación en mi vida que me llevo a estar donde estoy hoy. 

¿Por qué solo por segunda vez? Porque empecé a apropiarme de mi historia, de lo que yo había vivido para inspirar a otros a vivir lo mismo, a soñar que ellos también pueden y se merecen recibir CUALQUIER cosa que quieran del universo. 

Puede que no sea un historia muy dramática, ni especial fuera de lo común, digo, casi todos las personas que conozco han encontrado con quién casarse ¿no? Pero todas esas personas no son yo, y de seguro no vivían en su mundo interno TODO aquello que yo estaba viviendo que tanto me atormentaba y que tanto me alejaban de la vida que mi corazón anhelaba. 

Yo era la típica chica, que estaba tan lejos de estar viviendo aquello que quería, dejándome llevar por todo lo que “me habían hecho” por todo lo que había vivido y por todo lo que me habían inculcado de yo “era”. Me sentía tan mal fuera de lo común, con tan poca auto estima, con tan poco amor propio, con tan poca valoración por mi persona. Y todo esto me llevaba en consecuencia a tener una pésima relación con mi persona y con todos aquellos que me rodeaban, especialmente en el ámbito del sexo opuesto. 

Eran pocos los hombres a los que yo me acercaba pues me sentía completamente fuera de lugar con ellos. Era incomprensible para mí cómo iba a estar en una relación si jamás había hablado a con uno de manera cómoda, mucho menos en plan de coqueteo. Me sentía como si los hombres me detestaran los alejaba a todos de mí y de mi corazón para no sentirme peor de lo que ya me sentía. 

Pero dentro mi, mi corazón anhelaba encontrar a esa pareja ideal para mí, quería un novio, un amor, un mejor amigo, un todo. Sabía que para encontrarlo y atraerlo y mantenerlo en mi vida, DEBÍA cambiar yo primero. Debía cambiar mis patrones de creencias, debía cambiar la percepción de mi misma, de los hombres y de las relaciones en general. Y claramente no tenía idea de cuál era el primer paso para hacerlo. 

Son 6 años de esta incertidumbre y ahora me encuentro felizmente casada con el amor de mi vida, y con una hija espectacular que jamás pensé en tener. ¿Cómo lo hice? Aquí tengo 5 pasos que me ayudaron a empezar este viaje de autoconocimiento, autoestima y autosuperación: 

1. Dejar el mindset de víctima: Probablemente uno de los pasos más significativos de todo mi proceso fue abandonar la idea de que la vida me pasaba a mí o de que yo era víctima de todo aquello que estaba viviendo. En vez empezar a apoderarme de A DÓNDE quería llegar y entender que solo yo tenía el poder de manejarme hasta llegar a la meta. 

2. Aprender: En segunda instancia me dediqué a aprender cómo podía salir de mi situación interna actual. Empecé a aprender herramientas de inteligencia emociona, auto gestión, visualización, meditación, empoderamiento y control de la energía. Siempre recuérdense que el conocimiento es poder, y si uno no sabe cómo hacer o lograr algo SIEMPRE existe la oportunidad de aprender. 

3. Amor Propio: Me empecé a querer a mí misma primero. Sabía que si quería atraer a una pareja que me quiera, yo tenía que empezar a quererme primero. Y ¡Qué difícil! Después de casi 26 años sin haber sentido nunca la sensación de amor propio. Para ello, empecé a implementar técnicas como la meditación, la escritura y el enfoque interno. 

4. Limpieza de energías: Una de las prácticas que más me ayudó a renovarme, fue una meditación de la Life Coach Christie Marie Sheldon, en la cual ella guía a las personas a sentir su campo energético y eliminar todas las vibraciones negativas del mismo. Esto me permitía siempre sentirme mejor y vibrar acorde emociones y sentimientos mucho más positivos lo cual me hacía en consecuencia actuar diferente y estar más abierta las interacciones con otras personas y en especial con los hombres. 

5. Fe: Al haber realizado todos los pasos anteriores, lo único que me quedaba por hacer es tener Fe que el Universo me iba a otorgar a la persona de mi vida. Sin apegos al resultado final, siempre me mantenía abierta a encontrar lo que fuese y dónde fuese. Este hecho permite que no nos limitemos a una sola persona o a una sola situación pues queramos creerlo o no siempre el universo va a saber mucho más que es lo mejor para nosotros y para nuestro bienestar. Adicionalmente el confiar, nos provee otra energía, uno que no es de control sino de fluidez lo cual también nos ayuda a atraer con más facilidad esa persona ideal para nosotros y nuestro crecimiento. 

Y después de pasar por todo este proceso, me encuentro en uno de los mejores momentos de mi vida, no digo que es lo más fácil que he vivido, pero de hecho que ¡si valió la pena!.